martes, 14 de octubre de 2014

Las Pelotas festejaron 25 años de rock con sus seguidores tucumanos

A casi un año de presentarse en la provincia, Las Pelotas regresó para festejar con su público tucumano incluyendo un repaso por la historia de la banda, compartió escenario con la banda telonera “12 Pasos” y pidió justicia por Marita y Paulina.
Por Connie Sagripanti

 PH. Sebastián Alcover – Fotografía
La mítica banda nacional Las Pelotas se encuentra de gira festejando su cuarto de siglo y presentando su DVD “5X5”, filmado en el show por sus 25 años en el Estadio Malvinas Argentinas, y donde estuvieron invitados Emiliano Brancciari (No te va gustar), Fernando Ruiz Diaz (Catupecu Machu) y Raly Barrionuevo, entre otros.

La llegada a Tucumán fue más que esperada porque era punto clave dentro de la Gira Norte, que no incluyó ni Jujuy, ni Salta, ni Santiago del Estero. Luego de pasar por Catamarca y previo al show en Córdoba, Las Pelotas se dieron cita en el Club Floresta para agasajar a un público más que exigente y gran concurrencia de las provincias vecinas.

Eran las 22,30 horas cuando la cola por Av. Colón se hacía cada vez más larga, que hacía las 23 se iba reduciendo mientras los asistentes iban entrando, y sonaba de fondo la banda telonera “Doce Pasos”. 5 personas por minuto garantizaron el club lleno en 2 horas.

Pasada la medianoche, y una hora más tarde de lo anunciado Germán Daffunchio arribó al escenario de Club Floresta, “Cuantas cosas” abrió el camino, continuando con “Corderos de la noche”, para luego interpretar “Personalmente”, “Como se curan las heridas”, y saludar al público tucumano, provincia en dónde más fieles tiene la banda. “La verdad que es un orgullo estar festejando con ustedes los 25 años”, comentó alegre el líder.
 

5X5 propone un recorrido por la historia de la banda, repasando las canciones del comienzos hasta la actualidad, incluyendo temas reversionados que la banda no recorría desde hacía tiempo. Así, a lo largo de dos horas, entre vasos de cerveza que se cruzaban de un lado a otro, y las damas que coreaban a hombros de los caballeros, sonaron también “No me acompañes”, “Será”, canción que le otorgó a Las Pelotas el sonido radial y la consagración como banda y que no suelen incluirla en el repertorio de recitales, por lo que Daffunchio ironizó: “Ahora vamos a tocar una canción que no la conocen ustedes, a ver cómo suena”, “Siento, luego existo”, “Si supiera”, al ritmo de “Las peloo, las peloo” de un Floresta totalmente en trance y “Hola qué tal”, que no sonaba desde la partida del Bocha Sokol.

 
Luego de un breve descanso, el show continúo junto a Patricio Herrero, cantante de “12 Pasos”, “Me pidió cantar conmigo una canción y cómo decirle que no”, contó entre risas Daffunchio.

Más tarde sonaron “Día feliz” dedicado al fallecido Alejandro “Bocha” Sokol, y “Esperando el milagro” un clásico de Las Pelotas que brega entre el escepticismo y la necesidad humana de creer en algo, dedicado “a Paulina”. Mientras que al comienzo había gritado a sus seguidores: “¿Dónde está Marita Verón? ¿Dónde está Marita?”. No es la primera vez que el ex sumo dedica una canción a Marita Verón, también lo ha hecho en otros momentos, y el año pasado en Córdoba, estando presente incluso Micaela Verón. Dos casos aún sin resolver en Tucumán.

Para finalizar “Bombachitas rosas”, “La clave del éxito” y los clásicos “Shine”, “Capitán américa” y “El ojo blindado” (de Sumo), para enaltecer una noche inolvidable, que los seguidores de Las Pelotas recordaran como “el mejor recital en Tucumán, por lejos”. Sin dudas la banda demostró la madurez de los 25 años sobre el escenario, donde se mostraron ensamblados y muy felices de volver a pisar tierras tucumanas. Luca y el Bocha, fueron testigos desde el cielo de un momento épico que nunca olvidaremos.

Luego de la gira de octubre, que continúa por el cuyo, Las Pelotas se suman al primer Festival Clandestino (Buenos Aires) para cerrar esta gran fiesta de la música el 1 de noviembre en el Estadio Malvinas Argentinas junto a Catupecu Machu, Masacre, y Salta La Banca, entre otras bandas.


martes, 17 de junio de 2014

Discos Tucumanos

Por Alejandro Wierna 

Pecadores
- Zoomorbo (rock, 2012)

Una de las bandas que “retornó” a la escena tucumana tras un par de años de silencio absoluto. Días antes de su presentación colgaron gratuitamente en su soundcloud un adelanto de su nuevo disco, (luego harían lo mismo con los demás temas). Si bien Zoomorbo parece un producto de la misma energía que los hizo volver, en realidad se trata de una placa grabada hace tiempo, cuando aún estaban unidos y no se hablaba de separación. Resulta muy atractivo entonces verlo como “El Culpable”. Los 4 músicos se internaron en Estudio Mediterráneo, una incomparable propuesta del gallego Luis Atance Orden (un ex sonidista y músico que trabajó, entre otras personas con Serrat) alojada en el pie del Cerro, en Yerba Buena, Tucumán. Al parecer aquellos días no fueron tan caóticos, o la calma del productor se impuso mágicamente porque son 13 canciones para nada agresivas donde, si bien perduran las guitarras filosas de Alejandro Agüero Cortés y la rasposa voz hard que caracteriza a Matías Kotler, el tono general del disco es nítido y calmo permitiéndole a las baladas sobresalir permanentemente. 
Arranca muy arriba con Histeria, un tema muy rockero con semblante alternativo y violas entrecortadas que inmediatamente toma identidad propia y demuestra que es lo mejor que grabaron hasta aquí. A sus espaldas quedaron: un primer registro llamado No digas, su primer CD full Escuchando el humo (que les dio muchas satisfacciones) y un ep -Cuatro- que poco más pasó desapercibido, aunque su sonido mostraba claramente que algo estaba cambiando.
No hay que esperar mucho para reconocer que el disco tiene el sonido Pecadores de pura cepa: intros lentas arpegiando o riffeando una melodía soft, una voz bien puesta cantando letras positivas y todo toma fuerza cuando entra la concisa base que arman batería y bajo (no se si el que cede es Facundo Amaya, el batero, o Gustavo Zangare, el bajista, o si en verdad se entienden tan bien, pero esa defensa es sólida como pocas). ¿Un claro ejemplo? No dices nada.
El desamor está presente en casi todas las letras, con una interpretación emotiva pero sin caer en el bajón. El estilo hard ochentoso/noventón  perfeccionado en arreglos, con un agregado de teclas (de Luis Gómez Salas como invitado), coros, efectos sonoros para crear ambiente (si Mundo estuviera cantado en inglés se exporta sin drama) y eventuales apariciones de Priscilla Omil, quien canta sola Barro soy, el track N° 10 del disco, que a su vez es el primero de lo que podría considerarse un lado B. Las cuatro últimas canciones tienen violas acústicas y un concepto diferente de las primeras.
En definitiva el disco es bastante heterogéneo, y como tal suena A TODO, es imposible no asociarlo constantemente a sonidos conocidos de aquí y de allá, pero el laburo fino que hay de fondo de cada canción termina de comprar. “Track #12” es EL tema rockero que puede terminar de convencerte, lo dejan literalmente todo, rompiéndose la garganta a gritos y abriendo camino para un solo de guitarras muy presente que se luce y brilla. El tema que da nombre al disco recoge el guante y mantiene el mismo power. También hay pasajes blueseros claptonianos (No te olvido), y la jugarreta de hacer un western con violas rítmicas y cámaras en las voces. El cierre, después de tantos climas se guarda el as de bajar todos los decibeles y se despide muy ganchero incitando un coro generalizado como en Tiny dancer de Elton John. Largo fade out y no te sacás más esa melodía de la cabeza.
                                              


Producido por Pecadores y Luis Atance. Grabado y mezclado en Estudio Mediterráneo. Master en Puro Mastering, estudio de Eduardo Bergallo, en Buenos Aires.

Temas:
1. Histeria; 2. Mi costado; 3. No dices nada; 4. Cuando todo está mal; 5. Prometes siempre; 6. Mundo; 7. Track 12; 8. Zoomorbo; 9. Cowboy; 10. Barro soy; 11. Parte del viento; 12. No te olvido; 13. Jugando a ser.-

Contactos:

viernes, 6 de junio de 2014

Discos Tucumanos

Redd - Tristes Noticias del Imperio
(rock progresivo, 1978)

A casi 36 años del primer disco de rock editado en Tucumán, dejamos una reseña que hizo Homero A. Sánchez, del mismo. Qué la disfruten.

Embebidos en la inspiración de una larga genealogía de bandas progresivas, los  tucumanos Redd plasman en su ópera prima todas estas influencias y ofrecen una obra conceptual dinámica, plena de matices y con altas dosis de virtuosismo.
El inicio con Reyes en guerra es ya un desafío para el oyente: rock duro con ritmos sincopados y momentos de calma con melodías vocales, marcan la tendencia de lo que vendrá. Teclados de estilo Mellotron llenan de manera magistral los pasajes más suaves. La estrofa “Sol en la playa, me verá pensar cuándo acabará la muerte” parece dolorosamente contemporáneo al Tucumán de la dictadura genocida. “Kamala II” es un instrumental íntegramente orquestado por las guitarras acústicas de Luis Albornoz que aparecen y desaparecen plenas de sonoridad. ¿Qué decir de la base rítmica Cerioni-Escalante? Sencillamente superior, como en “Kamala”, el instrumental que sigue o “Nocturno de enero”, en el cual el piano despunta enriqueciendo el sonido, para dar continuación a riffs afilados y cambios de estructura en la composición. “Matinée” es uno de los mejores momentos: tintes jazzeros de batería con escobilla, guitarras slide y poesía urbana embellecen una gran canción con su solo de guitarra eléctrica final entre épico y nostálgico. El tema que da título al disco tiene el formato clásico del rock sinfónico: sintetizadores que revientan, ritmos complejísimos y una sensación de vértigo llenan el ambiente sonoro en un tema que se desarrolla en etapas. Completan (en ediciones posteriores) tres temas en vivo: el mismo “Tristes noticias…” (rebautizado “Parche armónico”), “Después de un mes” (con ciertas limitaciones sonoras dada la baja calidad del registro, aunque es un tema magnífico), y por último, “Kamala III” cierra la trilogía con la magia de su guitarra acústica de 12 cuerdas ante un auditorio agradecido.
Las letras son poesías de Ricardo Gandolfo, compuestas exclusivamente para la banda.
Cerebral como pocos, lejos de los parámetros comerciales del rock actual, el valor de “Tristes noticias del imperio” es tanto histórico como conceptual: el primer disco del rock local y el registro de una época en la cual la música podía ofrecer cierta luz de esperanza en la turbulenta realidad. Artísticamente es impecable, inspirado; un clásico que merece ser redescubierto especialmente por sus comprovincianos y todo aquel que piense que el rock también puede ser considerado arte.


Temas:
1. Reyes en guerra; 2. Kamala II; 3. Kamala; 4. Nocturno de enero; 5. Matinée; 6. Tristes noticias del imperio.-

Bonus Tracks:
7. Parche armónico (Ensayo, 1977); 8. Despues de un mes (Live, 1978); 9. Tristes noticias del imperio (Live, 2003); 10. Matinée (Live, 2003); 11. Parto (Live, 2003).-

Músicos:
Esteban Cerioni: bajo, sintetizador y coros;
Juan Escalante: batería, percusión, piano, sintetizador y voz;
Luis Albornoz: guitarras eléctricas y acústicas y coros;

Ricardo Gandolfo: letras.


Gentileza de Mario Tapia Revista la Imberbe

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